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Hija de la Luna

Origami.

Me paso horas y horas haciendo figuras de papel, algunas ya de manera automática. Creo que todos mis amigos tienen al menos una rosa, reconozco que san Jordi me sale barato... Tengo ya bastantes libros dedicados al tema, y un montón de archivos pdf en el ordenador. Por desgracia, aún no he llegado a saber colgar archivos del blog, en realidad no sé siquiera si puedo hacerlo en BLOGIA, así que me limitaré a dejar una serie de enlaces a páginas dedicadas al tema.
La primera es la conocida Asociación Española de Papiroflexia. Algunos de los modelos superan mis capacidades con creces, pero yo insisto... Empieza desde lo más básico, así que tranquilos los novatos.
La segunda es una página matemática; en su seccion de origami se narra un poco de la historia de este arte y se muestra como hacer algunos modelos. Lo más interesante de esta página es su sección de enlaces. La tengo en favoritos desde hace bastante tiempo, pero hace mucho que no la actualizan, así que me temo que muchas de las páginas han caducado. Aún así, hay relatos, eventos y, sobre todo, un montón de figuras a todos los niveles.
Por último, otra página de origami, donde hay modelos y links bastante interesantes, aunque la mayoría de ellos en inglés.
Sé que no es mucho, pero en mis favoritos no abundan las páginas del tema, me "alimento" casi exclusivamente de lo que me voy comprando ya impreso.

Este post va dedicado a seare. Espero que te ayude a descubrir algo más del mundo del origami.

[sin título]

- ¿Y qué vas a hacer?

- ¿De verdad te importa?

- Sí.

- Me iré, me iré tan lejos como pueda.

- ¿Dónde?

- No te lo diré, y lo sabes. ¿Cómo decirtelo si voy a huir de ti?

Me levanto, y le doy un último beso. Cuando me doy la vuelta, sé que ya está de pie, dispuesto a seguime. Y en verdad, no sé si quiero que me alcance, o que no lo haga. Cualquiera de las dos cosas me van a doler, y el dolor es lo que realmente temo, no a él, pero sé que ha llegado el momento de correr, y lo hago tan rápido como puedo, o como quiero, tampoco lo sé. Maldito amor, siempre hace lo que quiere de mí.

Lista de cosas pendientes.

Esta es mi lista de cosas por hacer.Me voy a auto-linkear en la sección de enlaces de paranoias, para tenerla a mano, porque si la escribo en papel, sé que acabará en una papelera sin nada cumplido.

·1· Aprobar Álgebra. Septiempbre 2004

·2· Limpiar y 28-04-04, mantener ordenado el cuarto.

·3· Escapar de esta casa.

·4· Hacer el camino de Santiago.

·5· Donar sangre.

·6· Renovar el DNI. (A día de hoy, 24-04-04, llevo 2 meses sin encontrarlo...) Agosto 2004

·7· Aprender html y euskera.

·8· Besarle a traición.

·9· Diseñar un logo para el blog. 27-04-04

·10· Sacarme el carnet de conducir.

·11· Encontrar un trabajo que me permita dejar el pirateo de cds.

·12· Ir al FIB.

·13· Ver a Reincidentes, a Boikot y a Marea en directo.

·14· Dejar de amargar a los vecinos con Korsakov a todo volumen varias veces cada día. 07-05-04

·15· Conseguir recordar los nombres de los que me rodean.

·16· Pedir los apuntes de los últimos 2 meses. (Consecuencias de vivir en la cafetería)

·17· Hacer una sección de enlaces de información en este blog.

·18· Quitarme la mala leche. (Ésto lleva en la lista desde que tengo uso de razón...)

·19· Romper los lazos que me unen a ELLOS.

·20· Empezar a estudiar para junio. (Es que no me motivo) 07-05-04

·21· Comprarme una cámara [digital] en condiciones.

·22· Montar un fotoblog. (1º necesito la cámara)

·23· Quitarme el vicio del solitario spider.

·24· No fumar NADA más.

·25· Programar la práctica de estructura.

·26· Acabar las prácticas de estadística por mí misma, sin que me las "presten".

·27· Hacer todo lo de esta lista.

Iré tachando todo lo que vaya haciendo, me haría ilusión acabar hasta la última de esta lista de cosas pendientes.

Mi querido detective de ficción.

Anoche tenía insomnio. Me pasa a veces. Me tiro noches y noches sin dormir, y luego dormito sobre la mesa, o sobre un hombro amigo, durante el día. En esos momentos tengo que aprovechar el tiempo, porque además me da hiperactividad. (Por este tipo de cosas es por lo que abrí el tema paranoias...)
No se puede hacer ruido, descartas por tanto salir de la habitación. Oir música con cascos me da dolor de cabeza, otra cosa a descartar. ¿Qué hacer en un cuarto de 2'50 x 3 metros en silencio? Pues a mí sólo se me ocurren 2 cosas: leer y escribir. Redacté mi lista de cosas pendientes y un par de cuentos (que postearé luego, cuando los revise). Sólo me quedaban mis libros. Leerte a Kafka o algo similar a ciertas horas no es muy recomendable, así que tiré por mi colección de Agatha Christie. Hace un par de días, me regalaron Telón. Es la última de Hèrcules Poirot. Siempre me pareció que Miss Marple era una entrometida, así que él siempre fue mi favorito. Sus casos me han ayudado ha pasar buenos ratos, ratos de ésos en los que lo que menos necesitas es pensar en la realidad. Me acabé el libro un par de horas después, y ahora aquí estoy yo, llorando la muerte de mi querido detective de ficción.

Lágrimas de plata

Lágrimas de plata

El mundo a su alrededor se ha desplomado. Sabe que lo que acaba de vivir no se repetirá nunca más, y se alegra con esa alegría que esconde el dolor bajo una sonrisa torcida. Como cada noche, mira al cielo para ver a su amiga la Luna, que siempre parecía mirarla con cariño durante los malos ratos. A veces soñó que ella extendía sus brazos, y la llevaba arriba, lejos, lejos... Pero nunca pasó, así que tuvo que actuar por su cuenta. No podría soportarlo más, lo sabía, lo lloraba cada noche. Cada vez que ellos se gritaban, algo se desgarraba en su interior. Tomar un partido era una traición, pero tenía que hacer algo, pronto. Así que esa mañana cogió su mochila, la llenó de ropa en vez de libros y abandonó su hogar. "Las calles no son acogedoras, pero no los oiré gritar", pensó. Y ahora sólo le queda ese banco en el parque y el rayo de Luna que brilla en sus lágrimas.

Las cinco del viernes.

Este viernes es sant Jordi, bueno, aquí, es san Cervantes ;) El caso es que las 5 son literarias, y no consisten en preguntas, sino en adivinar de que obras son los siguientes fragmentos. Hace unos años tuve un profesor un poco mal intencionado que en un examen nos puso un trozo de una novela que no conocía nadie pero que pudiera pasar por el Buscón. Espero que estas no sean también trampas, porque en aquella picamos todos... por cierto, la 3) y la 4) las contestó mi hermana, porque a mi no me sonaban...

1) Macondo era entonces un aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban
por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos.

Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez, el lío generacional más grande que me he leido nunca, aunque engancha...

2) Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico,
rozándolas apenas, las forecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente "¿...?", y viene a mi con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no
sé qué cascabeleo ideal...

Platero y yo, de Juan Ramón jiménez. Es poesía en prosa, así que tardé un montón en leermelo, porque utiliza un montón de sinónimos extraños para los colores, y las metáforas están en cada renglón.

3)Podéis imaginar entonces mi sorpresa cuando, al despuntar el día, me despertó una extraña vocecita que decía:
- Por favor... dibújame un cordero.
- ¿Qué?
- Dibújame un cordero.
Me levanté de un salto como su hubiera sido alcanzado por un rayo. Me restregué los ojos. Miré detenidamente.
Y vi un niño, realmente extraordinario, que me observaba gravemente.

Es de El principito, de... vale, no nos acordamos! Éste me lo leí, pero hace tanto que no lo recordaba. Luego lo buscaré por los estantes y lo releeré, me he sentido culpable...

4) ¿Qué veo? ¿Una copa apretada en la mano de mi fiel amo?
¡El veneno, por lo visto, ha sido la causa de su prematuro fin!...¡Oh ingrato! ¿Todo lo apuraste, sin dejar una gota amiga que me ayude a seguirte! ¡Besaré tus labios!... ¡Quizá quede en ellos un resto de ponzoña para hacerme morir con un beso reconfortante. (besándole) ¡Tus labios están calientes todavía!

Sacado de la obra de teatro Romeo y Julieta, de William Shakespeare. Sí, lo sé, ya me vale no habérmela leído aún...

5) Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años, era de comprensión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza.
Vale, del Quijote, no pienso nombrar al autor, porque se empieza a convertir un habitual en el blog. Para el que piense que es un libro para leer cuando se ha madurado, diré que me lo leí siendo una enana y me lo pasé genial, diccionario en mano, eso sí, pero no recomiendo que se oblige a ningún niño a leerlo, puede acabar aún más loco que el famoso hidalgo... sino que se lo digan a mi madre...

bueno, pues ya está. Ahora quisiera saber cuáles acerté de Las cinco del viernes...

Eso también cuenta.

Sigo sin ganas para hablar, para salir a la calle, para vivir, así que no voy a escribir sobre mí, ni sobre ninguna de mis paranoias o aficiones, ya que, escribiera sobre lo que escribiera, en caso de ser personal, me saldría teñido de desolación. Este post lo voy a dedicar a incluir unos cuantos weblogs más en la lista de enlaces, y así aprovecho el espacio de manera útil.
La elección del primero de ellos puede parecer influencia de mi mal humor; quizá sea así, no lo sé. Se trata de El mundo es una mierda, un blog donde los optimistas se enfrentan a la realidad por medio de artículos en los que se comentan noticias de todo tipo. El punto de vista del autor es ácido, mordaz y tan realista que no me he podido resistir.
El segundo... el segundo ha sido un flechazo en forma de comentario. Además me han gustado sus post, así que enlace para Nevselt Corporation.
En mi último enlace se cuentan las andanzas y peripecias de un aspirante a piloto. Quiero aclarar que desde niña siento fobia a los uniformes, y que no creo en aquello de que se necesitan cuerpos estatales para mantener el buen estado de las cosas, siempre he pensado que hay más vías, pero que somos demasiado pasivos como para explorarlas. Hecha mi aclaración, explicaré por qué linkeo entonces Yo, yo mismo y mi ego: no, no ha sido por la humildad de su autor, sino porque siempre quise saber qué se necesitaba para ser piloto, y eso es de lo que trata. Bueno, y porque me ha caido bien, que eso también cuenta.

Mi ganas de salir huyendo.

Me siento mal, agobiada, con necesidad de salir corriendo, de gritar, de decir unas cuantas verdades muy de cerca. Llevo dos días sin escribir nada que no esté tocado por mis ganas de rebelarme, por mi enfado general, así que mis disculpas desde ya, prometo que lo próximo que escriba, será más alegre, y que lo haré muy pronto. Me conozco, y sé que si no lo supero, lo pagaré con el mundo en general, volveré a mis malos hábitos anti-sociales, dejaré de hablar para no ironizar a cada frase, para no hacer daño, porque en el fondo sé que nadie aparte de mí tiene la culpa de mi mal humor, y acabaré ignorando a todo aquel que no se choque frontalmente conmigo por la calle. Sé lo que escribo, no es mi primera crisis. Cada vez que no soporto más las relaciones sociales hipócritas que me rodean en casa, en clase, en la calle, caigo de nuevo en mi vicio del sarcasmo y la sinceridad. Sé que es una especie de autodestrucción sin sentido, y sé que luego tendré que empezar de nuevo, y no quiero, no deseo pelearme de nuevo por dejar de llevar la marca de los locos, por encontrar a gente que me agrade, porque ahora los que ya están aquí me agradan, pero necesito descansar de todo, de todos, darme un tiempo, encerrarme en una habitacion con una botella de agua y un monton de cds, a oscuras, en paz. No es posible, y lo sé, si pudiera parar mi vida por unos días lo haría periódicamente y me ahorraría las crisis, pero a las responsabilidades no se les puede decir "vuelvan mañana, que hoy no quiero ver a nadie". Supongo que acabaré estallando, diciendo todo lo que sé que duele a aquellos que sé que más necesito, y me arrepentiré cuando sea tarde, igual que dentro de una horas, o unos días, me arrepentiré de este post tras haberlo releido; sin embargo, voy a publicarlo, ya que ha sido una especie de vía de escape, que quizá logre contener mi ganas de salir huyendo.

Leer un buen rato a gusto.

Cada día tengo menos tiempo para leer. Entre las mañanas en la facultad y las tardes enfrente del ordenador, ya sólo puedo hacerlo de camino a clase, así que voy por la calle leyendo y andando, andando y leyendo. El problema viene con los semáforos. Me paro en las aceras a la espera del verde pero, en vez de mirar las luces, espero el sonido para ciegos y aprovecho para leer parada. Algún día se estropeará el aparato que emite el pitido y me pasaré las horas esperando mi llamada. Al menos, espero tener así tiempo para leer un buen rato a gusto.

[sin título]

Muerde otra vez el lápiz, y pone esa cara de tristeza que sólo usa cuando cree que nadie mira. Pero yo estoy mirando, y no sé qué hacer. Las musas le abandonaron, ningún dibujo sale de la mina, y yo quisiera tocarle y pasarle mi inspiración, aunque sólo fuera una chispa de mi imaginación, sólo el mínimo para que se sintiera bien, para que su cara fuera la de siempre. Pero sé que no es posible, así que sigo a su lado, quieta, mirando de reojo los trazos sin forma de su desesperanza, que se me contagia poco a poco.

Tesoros perdidos.

Ayer me eché a la calle en pleno ataque de claustrofobia. Llevaba demasiado tiempo metida en casa, y, en plena paranoia, ya me hablaban hasta los picaportes de las puertas: "Sal, pasea, deja el ordenador un rato...". No sé si sería por sus voces metálicas, pero me convencieron. Cuando se me pasó un poco la locura, me di cuenta de que estaba en la plaza Mayor. Debajo del Monigote me encontré con un amigo que venía de comprar no sé qué. Bueno, aclararé que el Monigote es el nombre cariñoso que le damos a la estatua de Cervantes unos cuantos locos. No sé si por la influencia de la estatua, acabamos hablando de la [falsa] casa natal del escritor. Está en la calle Mayor, es un edificio bastante grande del siglo XVI o XVII. No está mal, lo han decorado con bastante rigor, el problema es que Cervantes era pobre y no se hubiera podido pagar nunca esa casa. La conversación degeneró en otra sobre los personajes históricos que habían nacido aquí, y de ahí, cómo no, en Azaña. Y justo en ese punto, me pregunta: "Oye, ¿tú has estado en la casa natal de Azaña?". No sabía ni que existiera. Tanta publicidad se le da a la de uno y se olvidan de dar una poca a la otra. Lo peor es que tuve que ir a Turismo a preguntar dónde estaba, y el chico que me atendió tuvo que buscarlo. Luego encontré una plaquita medio escondida en la fachada. He vivido aquí desde que nací, y no la conocía. ¿Qué más habrá por ahí esperando a que me moleste en buscar? Creo que hoy voy a seguir de turista por la ciudad, a ver si encuentro otro de sus tesoros perdidos.

Ya tengo estadísticas.

Gracias a la ayuda de las instrucciones de BLOGIA, he conseguido meter ese pequeño enlace de la izquerda, y con imagen y todo. Bueno, la verdad es que me mandaron el email de netscat con las instrucciones claritas... El problema con el resto de los enlaces, sin embargo, persiste: no soy capaz de coger la url de la imagen para poner. Nada, que no tengo remedio. Al menos, ya tengo estadísticas...

Las cinco del viernes.

Las cinco de este viernes son algo complicadas... El enunciado de es:

Cúrrate historias que acaben en estas frases:
1) Déjalo en mis manos.
2) ... no es lo que parece.
3) ... y se subió la cremallera.
4) ... nunca antes me había pasado.
5) ...y el mio es más grande.

Y aquí está lo que me he podido inventar:

1) Tenía que haberlo hecho yo, lo sé, pero no pude evitar contárselo. Siempre había sido mi paño de lágrimas, y en ese momento no iba a ser diferente. Aún estaba decidida a hacerlo, sólo quería desahogarme. Pero se ofreció, y soy débil. Lo pintó tan fácil que tuve que dejarme convencer. O quizá quise convencerme, dejar en él mi responsabilidad. Ahora ya es tarde, sé que no volverá, que jamás estará aquí de nuevo, y es por mi culpa: no debí permitirle decir aquel "déjalo en mis manos".

2) Llevo un rato asomada a la ventana. Justo debajo, hay dos niños pelando medio en broma, entre risas y quejidos. Uno es moreno, con vaqueros y sudadera deportiva; el otro, de pelo castaño y vestido con un chándal de marca. Ninguno de los dos tiene más de 8 o 9 años. Quizá adrede, quizá sin querer, el moreno le da una patada en la entrepierna a su contrincante, que apenas si se inmuta. El otro para la pelea, extrañado, y, sin decir ni un lo siento, le pregunta que por qué no se queja. Unas risa es la respuesta.
- ¿De qué te ries?
- ¿De qué? De ti. Creí que sabías que a las chicas no les duelen tanto como a los chicos esas patadas.
- A las chicas no, pero a nosotros sí.
Otra risotada.
- Soy una chica, tonto.
- Eres un chico. Juegas al fúlbol, y a las canicas, llevas el pelo corto, no llevas faldas: eres un chico.
- No, no lo soy.
- ¡Claro que sí!
Como contestación, ella se baja los pantalones. Él, perplejo, calla, porque se acaba de dar cuenta de que todo no es lo que parece.

3) Oihana había cambiado demasiado en los últimos meses. Estaba desconfiada, celosa del aire y hasta del sol. Pensaba que David tenía una amante, que todas las mujeres de su alrededor le deseaban. La locura se iba poco a poco apoderando de la casa, y ese día estalló la tensión acumulada. Al entrar, él se la encontró con su camisa del día anterior en las manos y el enfado en los ojos. Ni siquiera preguntó qué pasaba. Para qué. Ella ya había roto a llorar y a gritar a la vez, y él sabía que no había defensa posible: el carmín rojo no es fácilmente explicado. Así que, antes de darse media vuelta e irse, le dedicó un último gesto: cogió la chaqueta azul, la favorita de ella, se la puso, y se subió la cremallera.

4) Fue mi regalo de cumpleaños de los 3 años. Me ha acompañado cada día, dándome ánimos y algún lametón cuando me hacía falta. Un día, nacieron de ella unos preciosos perrillos que ahora son las mascotas de mis amigos, y que me ayudarán a recordarla. He compartido con ella toda mi vida, y ahora, un señor de bata blanca me dice que ese tumor está demasiado avanzado, que no podrá soportar los dolores en poco tiempo, que habrá que sacrificarla. ¿cómo matarla, si la quiero como algunos piensan que sólo se puede querer a un familiar? Querría cambiarme con ella, ayudarla como fuera, y sin embargo lo único que puedo hacer es decidir cómo será su muerte. La tristeza ha hecho ya tanta mella en mi espíritu que soportar las lágrimas cada vez que la veo es demasiado difícil, la desesperanza ha podido conmigo, y eso nunca antes me había pasado.

5) ...Las sillas son incómodas al extremo. No entiendo cómo podemos ser tantos esperando. El entrevistador quiere hacer bien su trabajo, o eso parece, ya que tarda mucho en despachar a cada candidato. Supongo que para que no nos aburramos, nos han dado este test un tanto absurdo para que lo rellenemos y lo añadamos a nuestro curriculum. Aún no entiendo para qué necesito un curriculum para un trabajo de teleoperadora, pero por si acaso el que he traido está adaptado a la situación, aunque rozando la mentira en algunos temas, pero en poca cosa... El de la chica de al lado me preocupa... Lo he visto cuando pasaron los test... Tiene Filología acabada y un par de másters... no sé, quizá el mio no sea suficiente, quizá no esté bastante preparada para ser... ¡¿teleoperadora?! ¿Qué estoy diciendo? Pero, ¿qué se necesita para estar en una centralita, aparte de la famosa "sonrisa telefónica"? Además, yo soy estudiante, así que saben que no me va a salir nada mejor a los dos días y los voy a dejar colgados, porque ella seguro que busca otra cosa mientras... Y mi curriculum tampoco está tan mal, tengo lo del inglés, informática ...¡y el mio es más grande!

Me ha salido un post muy, muy largo, pero aquí están Las cinco del viernes.

.:Mi escritorio:.

He enlazado otro blog. En esta ocasión no se trata de un juego, sino de las vivencias de una uruguaya viviendo en la gran manzana, como su misma autora dice. La he linqueado porque, además de sus experiencias personales, trata muchos otros temas, entre ellos internet y los servicios que ofrece o los poemas de Adriana, su creadora. Así que, a partir de hoy, en la izquiera de mi blog hay una "ventana abierta" a .:Mi escritorio:.

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Es el famoso cuento de Augusto Monterroso, titulado El dinosaurio.No voy a hablar la genialidad de escribir una historia completa en tan sólo una frase ni de las múltiples explicaciones de la historia en sí, y mucho menos voy a entrar en la discursión de si realmente es una narración completa, con inicio, nudo y desenlace. Quiero hablar de Monterroso, no de su famosa creación.
Este escritor no publicó demasiado, la antología completa apenas si mide 4 cm de lomo, pero sus cuentos son de una prosa impecable, llena de crítica y de defensa de los derechos indígenas; sin embargo, El dinosaurio ha eclipsado en buena parte al autor y al resto de su obra. Cada vez que he sacado el tema en una conversación, lo he hecho de la misma manera: preguntando si alguien se había leido las fábulas de Monterroso. Casi siempre he recibido la misma respuesta: "Ah, ése es el del dinosaurio dormido, ¿no?" Sí, lo es, pero también merece mención por los muchos premios recibidos, por el resto de su obra y por su lucha.
Espero que esto sirva para que al menos alguien sepan algo más de él, aparte de que escribió el casi mágico
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Desde aquel día.

Hay dos policías en la puerta de la estación desde aquel día. Dos más, con motos, suelen aparcar en la plazoleta de detrás de las casas bajas de mi barrio. Uno, con un chaleco fluorescente, ayuda cada mañana a pasar la acera camino del colegio a un montón de críos con sus mamás, a pesar de que el semáforo funciona perfectamente, mientras su compañero está, presumiblemente desayunando, en uno de los bares de la calle. Cada tarde pasan al menos un par de camiones del ejército, de ésos que van cargados de militares con cara de frío. Las sirenas se oyen varias veces a diario. Supongo que para hacer ver a la gente que están ahí para protegerles, todas las fuerzas de seguridad han salido a la calle. Hasta ese día no había nadie uniformado en el barrio, nadie miraba qué haciamos, con quién hablabamos, a dónde ibamos. ¿Hacen acto de presencia para demostrar que cuidan del mundo o para vigilarlo con su consentimiento? No me estoy volviendo paranoica. El casco histórico parece ya la zona de prácticas de la policía local, y la ciudad al completo se ha llenado de coches con la raya azul. A llegado a un punto en el que me siento vigilada, no protegida. Y es que nunca he llegado a entender del todo la existencia de estos agentes del orden, y ahora, cada vez que salgo a la calle, allí están, escrutándome, desde aquel día.

Beetlejuice, Beetlejuice, Beetlejuice!

Beetlejuice, Beetlejuice, Beetlejuice!

Alguien por ahí pensará que ya estoy mayor para los dibujos animados. Puede ser, pero aún me gustan, qué le voy a hacer. Ya no ponen Beetlejuice en ninguna cadena, ni tan siquiera en la Cartoon de madrugada (¿creerían los directivos que no eran buenos para los niños y por eso los emitían a esas horas?). Hoy he sentido un ataque de nostalgia y he buscado en Google, donde ha aparecido una entrada al Nomundo. ¿Cómo resistirme? No es la página oficial, no sé si existe tal cosa, es la página de una fan (no creo que sea una niña, aunque quién sabe...), pero hay mucha información y vínculos de más páginas dedicadas a la serie. Y es que estos dibujos tenían algo especial, así que no me extraña que haya tanto fan por ahí suelto. Siempre soñé que un día, o más bien una noche, me visitaría ese fantasma tan peculiar y me llevaría de paseo, con el permiso de Doomie, su coche viviente. Sí, de niña era un poco siniestra, quería ser como Lydia y ser ayudada por el más loco de los muertos. Y no sólo de niña, que no hace mucho (¿un par de minutos, 3 quizás?) he dicho delante del espejo, sin ningún resultado, claro, las palabras mágicas: Beetlejuice, Beetlejuice, Beetlejuice!

Si es que la tecnología y yo...

Por fín he arreglado mi ordenador. Ya no tendré que estar de okupa en la casa de nadie para publicar o, simplemente, para bajarme los apuntes del servidor ftp de la facultad. Ya era hora, porque mis amigos empezaban a mirarme con desconfianza cada vez que decía que los pasaba a recoger, y eso que yo soy la que vive más lejos y siempre hemos hecho ronda de casa en casa para salir. Ahora que ya tengo eso solucionado, no logro poner en el blog los enlaces. Me explico: si se pincha en los enlaces del menú de arriba, va, pero no logro que se muestren en la izquierda de la pantalla. Nada, que seguiré experimentando, tampoco es que lleve mucho en esto, aunque no me sorprendería si no lograra hacerlo. Si es que la tecnología y yo...

Quiero darle las gracias.

- ¿Ves? Y ahora doblas por aquí y ya tienes la pajarita hecha.

- ¿Y para que vuele?

- Sujeta el cuello y tira de la cola.

Y funcionó. Aquel pájaro de papel comenzó a aletear, como si intentara remontar un río más que tratar de volar. Fue lo primero que aprendí del origami tradicional, cuando aún no sabía ni lo que significaba esa palabra. Es más, ni tan siquiera sabía que existiera. Ahí estaba yo, delante de mi instituto (para qué ir a clase!), con una gran amiga descubriendo los misterios de un pliego de papel. Por cierto, la llamada pajarita no era tal, con el tiempo me enteré de que era una grulla. Desde entonces he descubierto muchas más figuras por mi cuenta, me he comprado libros, he navegado... Y poco a poco, en soledad, me he metido más y más en el mundo del origami, pero fue ella la que me inició, mi primera profesora, ahora una de mis alumnas, y quiero darle las gracias.

Las cinco del viernes

Hacia tiempo que, leyendo blogs ajenos, veía este título en posts de manera periódica, pero como soy un despiste, no sabía de dónde salían aquellas preguntas. Hasta hoy. He encontrado un enlace a Las cinco del viernes. He entrado, y he acabado tomando la decisión de jugar, y ya de paso, tomar esta página para hacer de ella mi primer enlace, a ver si aprendo de una vez cómo se hace. Y por supuesto, voy a comenzar a responder las preguntas, empezando por las del viernes 9 (sí, ya sé que es un poco tarde...):

1) Si necesitas algún consejo, ¿a quién acudes?
Pues depende de para qué sea el consejo, porque si, por ejemplo, le pregunto a mi abuela por como funcionan los punteros en Pascal, me lleva al médico fijo.

2) ¿Les haces caso a los demás cuando te dan consejos?
Sí y no, si el consejo se sale demasiado de mis planes a largo plazo, lo descarto.

3) ¿Eres de dar consejos a los demás?
Nunca doy consejos porque no me gustaría ser culpable de los errores de nadie.

4) ¿Cuál ha sido el mejor consejo que te hayan dado?
"Si no te gusta, intenta cambiarlo, pero deja de quejarte".

5) ¿Alguna vez te has arrepentido de seguir el consejo de un amigo,
familiar, profesor, etc?
Sólo cuando era niña y creía a mis amigos cuando me aconsejaban que que me atreviera a subir a (aquí, lugares varios a más de un metro de altura). Aún tengo las rodillas marcadas...

Bueno, pues aquí están mis repuestas a las cinco del viernes.